Los medicamentos biológicos han cambiado las opciones de tratamiento para las condiciones crónicas de la piel como la psoriasis y el eczema. Para muchas personas, brindan un alivio más duradero, menos brotes y una mejor calidad de vida.
Los biosimilares son versiones más nuevas de estos mismos medicamentos biológicos. Están diseñados para funcionar exactamente de la misma manera y frecuentemente son más accesibles económicamente para el uso a largo plazo. Como una versión genérica de un medicamento tradicional, un biosimilar coincide con el original en cómo funciona, cómo se fabrica y que tan bien controla su condición.
Antes de que cualquier biosimilar llegue a usted, pasa por una revisión exhaustiva y detallada. Esta revisión confirma que el biosimilar:
Cambiar a un biosimilar no es un deterioro. Es simplemente otra opción de confianza para mantener sus resultados con un medicamento comprobado que funciona de la misma manera.
Cambiar a un biosimilar es una decisión colaborativa basada en evidencia, seguridad y sus necesidades individuales. Con la orientación de su equipo de atención de Zest, su tratamiento continúa brindando la misma protección y control para su piel.
Si su equipo de atención de Zest recomienda un biosimilar, es porque ofrece el mismo control, comodidad y confianza que ya tiene con su medicamento actual. Esto es lo que puede esperar:
¿Tiene curiosidad sobre si un biosimilar podría ser parte de su tratamiento? Comuníquese con su equipo de atención de Zest a través del portal. Su equipo revisa su terapia actual, discute qué opciones están disponibles y le ayuda a decidir lo que es correcto para su piel.
Los biosimilares son una vía bien probada y confiable hacia los mismos resultados en los que ya se confía. Abren más opciones para continuar con los tratamientos que funcionan, frecuentemente a un costo menor. Con la orientación y el apoyo correctos de su equipo de atención de Zest, puede explorar cada opción que le mantenga claro, cómodo y en control.